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Nyy
10 March 2011 @ 01:11 am
Título: Soy feliz.
Autor: Nyy
Rainting: PG?
Género: Angst/ Fluff/hetero
Parejas: Jongyu / Onho(antes)   {onew chica}
Personajes: Ensook, Jonghyun & Minho.
Nota: Hace tiempo quería publicar otra cosa y al final me decidí por este.
Me gusta mucho, pues lo hice pensando en alguien especial que se ha ido a unas vacaciones ilimitadas, E <3.








-.-.-






Muchas veces he mirado por la ventana, la apenas llovizna delgada pero incansable, que azota fuerte contra el cemento, y era ahí, mientras contemplaba las tardes con fuerte sol, que agradecía el hecho de vivir en esta ciudad, entre los interminables edificios y gente con estrés. Me reconfortaba un poco al estar segura que no tan fácilmente seria testigo de ese fenómeno al que todos gustan llamar arcoiris. Puedo sonar un poco amargada, pero yo preferiría llamarlo deprimente, pues así me sentía cuando en raras ocasiones alzaba la mirada y sin más lo hallaba.

No es que lo odiara, era sólo que no podía evitar ponerme triste y recordarte. Recordar tus palabras, tu última mirada, tu último beso, tu último aliento. Y eras tú a quién le había prometido jamás dejarme caer en la tristeza y el dolor por perderte, aquel por quién mi corazón había palpitado incansablemente, aquel por el cual mi corazón había cerrado sus puertas, aún si el suyo ya había dejado de latir hace varios años. Porque así era, así había sido mi gran amor por él único hombre al que había jurado compartir todas mis sonrisas, mis sueños y mi vida, aquel hombre del que sólo me quedaban recuerdos, cientos de ellos.

Aún no te imaginas cuánto te he amado, a pesar del tiempo, a pesar de tu partida y de todos los recuerdos que día a día se van desgastando poco a poco, porque no pueden permanecer intactos por siempre, y es por eso que he escrito ya más de un par de diarios, transcribiendo nuestro amor, transcribiendo aquel amor que juramos no terminaría jamás.

Todas las tardes desde hace más de cinco años suelo sentarme en el sofá, escuchar incansablemente la misma canción, nuestra canción, releer una a una las páginas de nuestros diarios, nuestro amor. Y muchas veces no puedo evitar dejar caer algunas lágrimas para al instante recordar tu sonrisa, tus palabras y volver a sonreír, aún si me cuesta, y tú sabes que así ha sido, así fue.

“Se feliz, te amo”

Esas palabras tan sencillas y tan complicadas, las he repasado tantas veces, siempre intentando atesorarlas, más no cumplirlas, porque simplemente me negaba a ser feliz, a dejar entrar alguien más al lugar que te correspondía, aquel que siempre había sido tuyo. Lo sé, he sido una egoísta por no querer cumplir con tu último deseo, y también estaba segura que eso jamás pasaría, que sin ti, esa palabra ya no existiría para mí.

Hoy he venido como suelo hacerlo cada año, he traído mis flores favoritas, tú siempre decías que también eran las tuyas, aunque yo sé que en realidad no te gustaban mucho. He venido a contarte lo que ha pasado en mi vida durante este año. No ha sido como los otros, me han transferido, nuevos compañeros, nuevo casa, nuevos vecinos, todo un cambio, lo necesitaba.

Lo he conocido a él. Es agradable, habrían sido muy buenos amigos. Su nombre es Kim Jonghyun, todo un caso; suele andar de un lado a otro, hacerles bromas a los demás, se cree demasiado guapo y es todo un Don Juan, y cuando crees que ya sabes todo acerca de él porque es demasiado transparente y no suele ocultar lo que siente, te encuentras que es demasiado sentimental y una película lo puede hacer llorar fácilmente. Todas las tardes cierra su oficina y se pone a cantar porque cree que nadie lo oye, pero es más bien que todos disfrutan de su maravillosa voz, porque aunque no lo creas es mucho mejor que la mía, tal vez tu serías él único que diría lo contrario si nos pudieras escuchar a ambos.

Cuando nos conocimos, jamás sentí lo que contigo, nunca podré decir que fue amor a primera vista o un amor que debía a ser. Es esa clase de personas a las que suelo evitar, un tipo demasiado escandaloso, que gusta de llamar la atención y de retenerla el tiempo necesario. Por lo mismo jamás pensé que lo nuestro pasará más que de un “buen día” o un “hasta luego”, si es que algún día me lo llegaba a topar por casualidad. Porque ya sabes bien que suelo ser así y no puedo evitar casi afirmar la relación que tendré con una persona cuando la veo, cosa por la que tú siempre me jactaste de adivina, pero esta vez he fallado.

Las cosas al principio indicaban lo contrario. Sabes el acostumbra a molestar a los nuevos, lo hace como “bienvenida” según es parte de la integración, y así fue como todo comenzó.

La primera vez me llamo para preguntarme "¿nos conocemos?" y al instante hizo una broma de lo largo que era mi cabello. Ya mucha gente me había advertido sobre él, por lo que no le di la menor importancia. Pero Jjong, parecía no cansarse de tomársela conmigo, aun cuando un nuevo integrante llego a nuestro equipo, había pensado que mis días escuchando sus pesadas bromas y su tan obligada pregunta si nos conocíamos, se habían acabado, pero no fue así. Y cómo si las cosas no quisieran ir a mi favor, tendríamos que hacer un proyecto juntos. El consejo directivo nos había seleccionado como los más capaces para ello, tuve que resignarme, y poner todo de mi para no sólo lograr un buen proyecto, sino el mejor, tal como aprendí de ti.

Estuve en espera del caos y el estrés, no sólo por el tiempo contado que teníamos, también esperaba aguantar su más que confundida diversión con molestar a la gente, pero eso jamás llego. No es que hubiese encontrado una mejor víctima, era más bien que estaba dedicado al 100% a lo que debíamos hacer. Las tardes interminables, las cenas en restaurantes acomodando y dando puntos acerca de la información y la mejor estrategia también habían traído algunas pláticas sobre nosotros. No sé cómo lo hizo, pero poco a poco fui dejándole entrar en aquel duro caparazón al que nadie se acercaba. ¿Sabes que descubrimos? fuimos compañeros en la primaria durante unos cuantos años, hasta que me mude a dónde tu y yo nos conocimos. En realidad no es que hubiésemos sido cercanos antes, pero por alguna razón conservamos un mismo recuerdo en dónde compartíamos un columpio y jugábamos alegremente. Ahora ya no estoy tan segura si el destino o tú no han tenido que ver en esto.

Hemos sido amigos desde hace un tiempo y no he podido evitar darme cuenta de sus bellos detalles, de aquellos lindos ojos con los que consigue cualquier cosa, de sus juguetonas manos que siempre van hacía las mías, de hermosa voz con la que ya me ha llevado serenata y de sus incansables “déjame hacerte feliz”. No puedo y no quiero mentirme, tampoco quiero hacerlo esperar más a él, no cuando sé que tú lo aprobarías, cuando puedo jurar que desde el cielo has sonreído en cada momento que nos veías.

Disculpa si las veces en que abro y leo nuestros recuerdos han disminuido, si ya no digo tantas veces tu nombre entre sueños, si ya no intento evitar el arcoíris, aquel que me recuerda tu partida. Ya no soy la misma de antes, ya no estoy más triste por tu partida, más sigo extrañándote, siempre lo haré.

Esta vez te he hecho caso, he dejado entrar alguien a mi vida, es muy diferente a ti y somos aún más opuestos de lo que éramos tú y yo. Esta tarde he quedado en darle una respuesta, me ha pedido ser su novia, le diré que sí. Creo que me he enamorado. Soy feliz.

Gracias por todo lo que me diste, gracias por darme de tu amor tan grande aun cuando ya no estás aquí.
Gracias Minho.




 
 
Current Mood: peacefulpeaceful
Current Music: Plastic Tree - Thirteenth Friday
 
 
Nyy
29 January 2011 @ 09:27 pm




 

Titulo:
Home
Palabras:244
Género: AU, medio Songfic xD
Autor: Nyy
Paring: Onkey
Personajes: Key & Onew
Resumen: Kibum ya no disfruta más de su éxito, lo único que quiere es volver a casa.



~




Aquí estoy, en el lugar que siempre deseé, con mi trabajo soñado y la vida que siempre pedí.

Paso de fiesta en fiesta, pues, mi trabajo así lo requiere y en parte es por eso que siempre fue perfecto para mí. Los mejores restaurantes, los lugares más exclusivos, la mejor ropa de marca, ¿Qué más podría pedir, no?

Mientras pienso en todo eso, me doy cuenta que otro verano se ha ido, en ésta grandiosa ciudad. ¿Y qué si, es una metrópoli? ¿Qué si, tengo un millón de personas a mi alrededor? Para mí, es como vivir la vida de alguien más. Me siento solo.

Y he estado guardando todas las cartas que te escribí y que por cobarde jamás mandé. El contenido era estúpido y aburrido, demasiado frío para ti. Bien pude enviártelas pero, tú mereces más que eso.

Mañana visitaré otro extravagante lugar, en otro lujoso avión, sé que soy afortunado pero sin tí, nada es igual.
Yo quise hacer ésto cuando entre nosotros todo estaba bien, pero tú no viniste conmigo, ¡que tonto! Yo sabía que éste no era tu sueño y aún así, no dejaste de creer en mí.

Ya realicé mi sueño, estoy satisfecho, es tiempo de volver a casa. Ahora sólo quiero regresar a casa.

Yo tengo que ir a casa, déjame regresar junto a tí.

Todo estará bien, pues ésta noche he decidido partir hacia ti, y lo sé bien, pues estaré en casa junto a ti.




 
 
Current Mood: melancholymelancholy
Current Music: Michel Bublé - Home
 
 
Nyy
29 September 2010 @ 05:28 pm






Titulo:
The Name I loved
Género: Angst/ alucine/hetero
Rating: PG-13
Autor: Nyy, yo XP
Pareja: Onfan(?)
Personajes: Onew, fan/ SHINee, Super Junior y SHINee maganer (mención)
Nota: Bueno no hubo mucha edición que digamos, así que...
Mientras pongo algo con alguna  pareja de SHINee Honew
Igual nadie lee xDD








"Llorando como hace tanto no lo hacía, así me encontraba tras ese muro, ese muro desde el cual lo vi marcharse, desde el cual me ocultaba cobardemente, desde el cuál sabía que ese amor estaba por apagar cualquier tonta esperanza que había guardado hacía el."





La luz del sol reflejada en los autos que hace unos momentos le atacaba directo a la cara, había desaparecido. Sus ojos miraban directo a un punto que se perdía en la venta del auto, suspirando profundo.

Por alguna razón no dejaba de pensar en aquellas predicciones que había escuchado un par de semanas antes, justo en ese momento cuando todos sus compañeros y Hyungs reían, mientras todos habían olvidado ese día, sólo él se había guardado en secreto cada una de esas palabras, aún cuando todo le parecía una tontería.

El día nublado le añadía un toque de nostalgia a todo, a ese triste supuesto mal final de un amor que no conocía y que difícilmente podría conocer con una vida como la que tenía, no es como si fuese por la vida encontrándose con personas  extrañas para enamorarse de ellas, no es como si lo fuese a hacer sólo porque una gitana se lo hubiese dicho, sólo era el hecho de que no podía salir de su cabeza aunque eso le pareciera imposible.

Al fin bajaron. Esta vez su manager que ahora también estaba a cargo de unos cuantos suju, había accedido a cumplirles su capricho y bajar por unas cuantas cosas a un supermercado. Aunque a un par de ellos les hubiese gustado un gran centro comercial, sabían que con el amargado  manager que los otros se cargaban era lo mejor que conseguirían, un pequeño supermercado apartado del mundo, aún en esa tan famosa ciudad.

Las ordenes no se oyeron sin espera, aquel hombre era rotundo e inflexible, ninguno intentaría desafiarlo por más ganas que tuvieran de ello, pues él era a quién debían obedecer según su empresa, pues él era su hyung según sus costumbres y nada lo cambiaría.

Caminó indiferente, era notable el buen humor de los demás, sonreía, como siempre, más se mecía con cautela sobre sus pasos. Le alegraba que todos estuvieran sumergidos en la euforia de aquella breve escapada.

Entró detrás de todos, se retraso aún más cuando aquel que los cuidaba le dedicaba más atención aquellos Super Junior que tanto les gustaba llamar la atención, camino aún más despacio, mirando cada estantería en aquel frío lugar.

Una suave canción de fondo se comenzó a escuchar, aún con la voz de la chica que seguramente llamaba por algún objeto perdido, aún así podía reconocerla. El nombre, no lo recordaba, pero sin duda esa era de las pocas canciones que aún sin conocer el contenido de su letra se había quedado dentro de su memoria, lo suficiente para reconocerla. Sonrió.

Aún mirando los estantes, aún perdido en descifrar todos aquellos nombres en una legua ajena a la suya, aún así, algo distante, algo que disfrazado en aire, en su interior, algo.

Caminó una vez más, observando detenidamente todo en aquel lugar, en cada pequeño detalle donde pudiera encontrar una respuesta, no estaba seguro que hacía en ese momento, jamás encontraría palabras para describir esa pequeña sensación cruzándole por el cuerpo, sólo continuo.

Continuo.

Sus pies al fin se habían asentado en un lugar, aún si hubiese querido seguir avanzando e ir tras los pasos de los demás, estaba inmóvil, con la mirada buscando sin saber exactamente que, sólo buscando.

Todo parecía diferente, no como en las películas, simplemente diferente, mirando aquel pasillo donde las pocas personas se apartaban, lentamente sólo la figura de una persona fue la única que parecía permanecer.

El vestido de color beige que llegaba a mitad de rodilla, unas botas blancas un tanto toscas, su cabello suelto y esa pañoleta en marcando los lados de su cara.

Lentamente sus pasos le siguieron lentamente, la siguió en su búsqueda ¿podría ser que le buscará a él? ¿Podría ser que esos hermosos ojos le estuvieran buscando a él? ¿Podría ser…?

En medio de ese semicírculo lleno de vitaminas, ahí estaba, a unos pocos pasos de distancia, a unos centímetros que no pudo evitar terminar.

Justo cerrando los pasos, justo enfrente, sus miradas se encontraron.

El aire era el mismo, aquel frío supermercado también lo era, pero justo en ese momento todo parecía tan diferente.

Las sonrisas en sus rostros eran evidentes, mirándose uno al otro, encontrándose el uno al otro, olvidándolo todo, excepto capturar lo que parecía el reencuentro de dos que siempre estuvieron destinadas a ser.

Pudieron estar parados aún más de lo que lo había hecho, mirándose, sonriendo, pero el aire siempre termina por golpear, aún si es lento.

Su nombre, alguien había dicho su nombre, lo había escuchado, aún siendo tan extraño para lo que sus oídos estaban acostumbrados, aún así, ese sería el nombre que por una eternidad recordaría.

Él mayor de sus hyungs lo jalaba del brazo, era hora de unirse a los demás, pues esos escapes no duraban por siempre, ese momento no duraría para siempre.




Su corazón golpeaba fuerte contra su pecho. Aquel momento le había dejado más que un fuerte dolor y sin aliento, el día en que ella por fin había conocido aquel chico.

Lo conocía de vista, le había visto. Todas aquellas veces en las que había soñado con este momento no eran ni de cerca lo que en realidad había pasado hace unos segundos, parecía tan irreal…

Sus amigas ya le esperaban. Las compras estaban listas, su corazón al fin estaba listo.

Antes de que si quiera pudiera sonreírles mostrando la alegría que amenazaba con salirse, sus amigas la dejaron frente a la cajera pues la habían pasado gritando. Frente a ellas, por quienes había viajado tantas millas, a quienes habían planeado gritar un día después en el concierto de su vida.

Ahí le vio de nuevo, esta vez, no solo. Pero para ella sólo estaba él.

Se sonrieron el uno al otro, invadidos por su reencuentro, invadidos por aquella sensación extraña.

Esa frase  que dice “las cosas no siempre son como deberían” estaba a punto de tomar mayor sentido frente a sus ojos.

Nunca supieron como sucedió con exactitud, nadie lo supo exactamente, pero aquel hombre que cuidaba de ellos, parecía una fiera cuidando a sus cachorros. Estaba tan a la defensiva que aunque en un idioma diferente, sus gritos comenzaban a ser tan evidentes, advirtiendo, advirtiendo.

Le hubiese gustado decir hola, aún si siempre se sintió extraña a hablarle primero a un chico. Pero la persona delante de sus amigas comenzaba a dar miedo, estaba un poco descontrolado. Él debía obedecer y ella jamás haría nada para dañarlo.

Ahí fue cuando todos perdieron la noción del tiempo. Ahí fue cuando la realidad saltó a sus ojos y volvía a ponerse delante de su corazón, aunque esta vez, aún así seguiría sintiendo.

Empezaron los pequeños roces por la parte la otra parte. Eso estaba mal, no quería ver una escena como la que había visto tantas veces en internet, no era justo que esta vez cualquiera de ellas tuviera la impotencia de ser golpeadas por un estúpido manager. Intervino.

Intento evitar que una de sus amigas, ellas quienes eran parte de sus personas favoritas sobre la tierra, fuera golpeada. Lo evito, recibiendo un tanto el puño, pero menos que el gran empujón que la había aventado casi un metro atrás, dándose fuertemente con el filo de la caja en el tan delicado codo.

Se levanto a los segundos, no quería que las cosas fueran peor de lo que hacían, sólo se había caído, sólo eso.

Al instante todos siguieron en lo suyo, algunas reclamando, otros calmando los ánimos. Ahí cuando el tiempo volvía hacer de las suyas, ahí justo cuando el dolor se expandía, cuando se daba cuenta que no se había caído, alguien se aseguro de hacerlo por ella.

Miró por instinto su codo, pero antes su mirada fue directo al suelo ahora cubierto de sangre. Sangre. Era de ella, lo supo cuando miró la fluidez de esta en su propio brazo. Sintió miedo, más cuando la cajera reparo en su herida, miedo, miedo de las consecuencias que esto podría tener en esos 5 chicos, en él.

Miró directo hacía él, quien nunca quito la vista de ella, quién la miraba horrorizado. Aparte de la cajera y ellos dos, sólo una persona se había percatado de lo sucedido, el manager había dejado de gritar, aunque eso no significaba que los demás lo hicieran.

Sus piernas temblaron, no por el dolor o por ver su propia sangre, sabía que “aquello” que su encuentro con él, sería un recuerdo, de cualquier forma el Destino se las había arreglado para recordarle que ese amor, siempre sería una tonta ilusión, sólo eso.

Sin pensarlo dos veces, apretó fuerte la herida y salió corriendo de ahí. Alguien lo había visto, si se quedaba ahí, no tardarían en llegar los medios o cualquier persona dispuesta a conseguir un pedazo de esa nota que destruiría a sus niños, que lo destruiría a él.

No lo permitiría, no lo haría.

Corrió tan fuerte como pudo, corrió tan lejos como el dolor y las ganas le hicieron posible, corrió.

Las lagrimas eran la antesala a lo que pasaba en su interior, sabía que ese era el adiós de todo lo que jamás hubiese sido, esa era la tan” linda” despedida que nunca desearía para su amor. Pero lo era. Sin haber comenzado, ese era el final, el final de su historia.

Escuchar su voz… la escucho, se acercaba peligrosamente, la conocía perfectamente, aún desconociendo el significado de lo que decía, aún si fuera un suspiro lo haría.

Corrió

Se escondió

"Llorando como hace tanto no lo hacía, así me encontraba tras ese muro, ese muro desde el cual lo vi marcharse, desde el cual me ocultaba cobardemente, desde el cuál sabía que ese amor estaba por apagar cualquier tonta esperanza que había guardado hacía el."

Fueron segundos, eternos, viéndolo buscarle, viendo como aquel hermoso ángel lloraba, sufría. Era peor que 100 heridas como la que ahora tenía, ver esa escena dolía aún más.




No era posible que aquellas palabras tomadas a la ligera, tomaran tanta verdad.

El dolor era tan grande.

Estaba herida por su culpa. Tan herida.

Sentía miedo recordando sus ojos asustados sobre los suyos, huyendo, huyendo de él.

Lo merecía, él era el causante, pero no quería perderla, no así, no sin saber algo más que su nombre, no sin poder arreglar lo que le había hecho, no así.

Pero era inútil, todos le habían alcanzado, todos al tanto de lo sucedido. Intentaron calmarlo, abrazos y palabras de aliento. Inútiles.

Caía a un pozo, dolía, dolía, porque ahora lo sabía.

Lo sabía aún antes de que lo obligaran a subir a la camioneta, dejando cualquier posibilidad de encontrarle, nula.

Aún antes de verla cubierta de sangre.

Aún antes de conocerla.

Porque él lo sabía, porque él ya lo sabía.

El amor se le iría, no podría evitarlo.

Aquel amor.

Aquella mirada

Aquel nombre que alguna vez habría amado.
 
 
Current Mood: contemplativecontemplative
 
 
Nyy
29 September 2010 @ 04:32 am



Necesito escuchar 'Hello'

askasldskjdkadjkdjad





Hay un nuevo fic que ando haciendo, pero, no es Honew -_-  Es la razón por la que no lo he publicado aquí.
También tengo un Drabble, super chafa XD,  no me puedo expresar tan fácil con pocas palabras.
Pero publicaré algo que esto está muy abandonado.

asdadad
HELLO!!!
Tags:
 
 
Nyy
25 August 2010 @ 03:14 am
Titulo: Shadowplay
Género: Yaoi/lemon/hard(?)
Duración: Oneshot
Rating: +18 (años)
Autor: Nyy (destiNyy)
Personajes: Jonhyun, Key & Onew
Couple: Onjongkey
Nota: Es el primer que publico aquí y está fuerte XD, eso creo.
El siguiente será onho *-*














“… Lo escuche llorar, lo vi temblando de miedo, suplicar... nada hice ni quise hacer; pues hacer algo significaba perder el roce de su piel… Sólo tenía que…”







 


SHADOWPLAY









Jonghyun POV incertidumbre



-¿qué rayos?-

Sudaba frío y corría sin rumbo totalmente desesperado.

-¡déjame, con una mierda!

Ese enorme bosque hacia que casi me encorvara; debido, aquel escalofrío que acaba de recorrer todo mi cuerpo. Casi caí 2 veces por culpa de aquella maleza y porque estaba totalmente drogado.

¿Cómo había llegado a ese sitio? ¿Dónde estaba él imbécil kibum y los demás? Eso no era para nada gracioso, si alguno de esos idiotas me estaba jugando alguna broma, me lo pagaría en serio.

-¡Imbéciles, déjenlo ya! ¡Están muertos!- El jueguito se estaba pasando de la raya. Estaba asustado.

-¡basta cabrones, déjenme ya!-

Entonces como si nada, lo vi venir. Corría hacia mí, no sabía que era, yo, sólo cerré fuerte los ojos. Mi hora había llegado y era mejor hacerlo con orgullo.

Antes de poder cerrarlos completamente y sentir ese dolor que carcomía todo mi cuerpo, tuve una breve imagen, una imagen que jamás olvidaría. Unos ojos llenos de lagrimas y dolor que me veían culpablemente”


-¡AHHH!-

Tenía una sensación extraña, como cuando acabas de soñar algo importante.

-¡huuy! ¿Qué te pasa bling?, ¿El hada de los sueños te asusto?-

¿Estaba soñando? ¿Nada de eso había sido real? Aquel frío erizándome los bellos y aquellos ojos parecían tan… tangibles; como ahora kibum frente a mí.

-Creo que exhale un poco de más- Dije casi seguro, después de la clase de pesadilla de la que me había despertado hace unos momentos.

-Pues más bien eso parecía…

Lo fulmine con la mirada antes de que empezara con su maldito gusto por fregarle la vida a los demás.

Odiaba los estúpidos comentarios que hacía, sólo para convencerse de que su vida apestaba menos que la de los demás.; odiaba tantas cosas de él; pero, aún así era el único con él que podía estar, con él que ser una basura no pesaba tanto, con él que podía cumplir algunos deseos y suprimir tantos de ellos.

Maldito kibum, me excitaba de sólo pensar que lo necesitaba tanto. En realidad no sólo era necesidad, después de tanto tiempo juntos, había un vínculo. Fuera el que fuera, le quería y por supuesto el maldito siempre se aprovechaba de ello.

Avente a la tipa que tenía junto a mí; con el cuerpo aún desnudo fui tras de él, y lo acorrale en esa pared color vino, color sangre, color perdición.

Lo besé.

La necesidad de rozarlo era tan grande como una buena sustancia y un poco de alcohol. Muchas veces era lo que me impulsaba a seguir con esta maldita vida. Lo tenía él, siempre dispuesto a mí.

-¡bastaaa!-

Su voz, su melodiosa voz que sólo dejaba sonar para mí, aquella que chillaba en mi oído cuando se sentía acorralado bajo de mí o cuando me exigía que lo penetrara más fuerte. Aquella voz de diva que tanto me enloquecía.


POV KEY

-Sabes perfectamente que hoy es un día especial, no podemos darnos el lujo de jugar, no por ahora- Dije, intentado recobrar el aliento después de ese beso.

Como me gustaba este rubio imbécil, me gustaba tanto.

Con muchos esfuerzos quite sus brazos que me tenían aprisionado, lance una sonrisa, al recordar de nuevo aquel “especial día”.

-Vamos, tenemos cosas que hacer- Le ordene, mientras pasaba encima de algunos estúpidos que yacían tirados en el suelo, producto de la orgía unas horas antes.

Lo dejé vistiéndose, mientras yo me acomodaba aquel estúpido uniforme, y acomodaba un poco mi más reciente mohicano.

Al fin tomaría aquello que deseaba desde hace mucho, puesto que, estaba acostumbrado siempre hacer, recibir o tomar todo aquello que me gustaba.

Ya no me dirigí a clases, la fiestecita de ayer nos había dejado inconscientes hasta las 6 de la tarde, sin duda tiempo para lo planeado. Sonreí de lado.

Atravesé el patio trasero hasta llegar el edificio de la biblioteca, lo quería ver de cerca.

Lo más importante que un cazador debe recordar: es conocer perfectamente el habitad de su presa, sus puntos débiles, sus fortalezas y cada pequeño detalle. En fin, no era algo por lo que debía preocuparme, hace mucho mucho tiempo que había esperado por este día, estar preparado era una obligación.


Despacio fue sopesando cada uno de mis pasos, mientras recorría la aburrida biblioteca. Tome uno que otro libro ojeándolo sin si quiera mirarlo y ahí lo vi, tan indefenso “pobre estúpido” pensé.

Me senté un rato algunas mesas cerca de él, estudie perfectamente cualquier factor que pudiera afectar nuestro plan, en realidad eran muchos y por cierto bastante obvios.

Él chico aquel no sólo era estudioso y bien querido por todos los estúpidos catedráticos del Instituto; además de ser hijo del mayor benefactor de esta estúpida cárcel, se las había arreglado para ser querido por bastante gente, aún con su estúpida actitud de nerd.

Sin duda ese era algo que me excitaba aún más.

Viéndolo ahí, solo, con esos lentes que lo hacían parecer aún más tonto de lo que ya era, con la bibliotecaria nuestra única barrera, me era casi imposible controlar mis ganas de ir hacía él.

Estúpido Lee Jinki, si tan solo no se hubiese atravesado en mi camino; si su estúpida moral no lo hubiese obligado en ir en ayuda de este idiota, nada de este estaría sucediendo.

Sí. Le tenía lastima.

Con el tiempo le había llegado a tomar un poco de estima, era difícil no hacerlo, al menos cuando conoces bien a Lee Jinki

Aún recuerdo perfectamente esa tarde; aquella después haber golpeado algún estúpido, ni si quiera recuerdo la razón por la que lo hicimos, sólo puedo tener en mi mente su rostro; su cuerpo protegiendo a ese bastardo de la lluvia, su enorme sonrisa y la forma en que lo miraba. Nunca envidie tanto a nadie. Quise regresar en ese instante y golpearlo de nuevo hasta que desfalleciera, hasta que hubiese borrado de su mente esa sonrisa, esa sonrisa que desde ese día quise sólo para mí.

Por supuesto sé que eso jamás pasaría.

No, con nuestra fama.

No, por lo que eso significaría

No, con él odio a todo lo que él representa

No, porque prefería mil veces ganar su miedo, ese miedo que jamás me perdería, aquel miedo que me haría su dueño.


-Ya está listo lo que me pediste- Jonghyun me despertaba de mi contemplación, de cuál acepte salir sólo porque ya podía saborear lo que venía, lo dejé a su cargo mientras me aseguraba de los detalles.



Onew POV

No pude evitar soltar un suspiro, el proyecto estaba terminado. Todas aquellas noches de desvelo bien habían valido la pena, si todo salía como esperaba, probablemente estaría a nada de entrar a la Universidad donde mi padre había estudiado, y sobre todo con meritos propios; no por ser el hijo del prestigioso Lee Sang Woo.

Comencé a recoger mis cosas y caí en cuenta que no estaba solo, lo que me pareció un poco extraño, esa era la hora en la que siempre solía abandonar la biblioteca y estaba seguro que nadie en al menos medio año, ni de cerca había visitado este lugar cuando el sol ya se había ocultado.

Di una mirada rápido y descubrí a un chico rubio mirándome. Ya lo había visto antes.

En la escuela sólo hay dos clases de personas a las que no puedes evitar reconocer: los populares y aquellos a los que todo mundo teme. Al menos eso es lo que he escuchado en mis casi ya 2 años en este Instituto. El chico con aspecto de Dragon es parte de ellos, pocas veces los he visto frente a frente, siempre tienen un aura de mirarte con odio y con algún otro tipo de sentimiento que no puedes llegar a reconocer.

De los siete que son: sólo ‘dos’ llevan el mando, no puedo recordar el nombre de ninguno, sólo su apariencia. ÉL otro parece un tanto más… simplemente no sabría cómo definir a esa clase de personas. Tal vez… como aquellas que te causan escalofríos; alto, piel como la leche, sus facciones le dan un aspecto un tanto femenino, más sólo en apariencia. Él rubio, que aún se mantenía en su lugar, aunque daba miedo, a veces parecía no ser tan frío como el otro.

Los vi por primera vez el día de mi traslado a este Instituto. Se encontraban riendo escandalosamente cerca de un alumno malherido; ambos me observaron mientras lo ayudaba para llevarlo a la enfermería. Supongo que desde ese día me volví una de sus personas menos favoritas, por lo menos eso parecía cada que llegábamos a estar cerca.

Me costaba admitirlo pero ambos eran demasiado atractivos, sabía que un chico no debería pensar algo como eso, mis padres, morirían si hubiesen escuchado mis pensamientos. No pude evitar mover la cabeza y comencé a guardar todo rápidamente; ocupar mi mente en cosas más productivas.

Me dirigí a la salida pero mis pasos fueron frenados por alguien, el chico rubio estaba delante de mí, me miró sonriendo de lado.

-Con permiso- Dije educadamente, mientras lo esquive para dirigirme a la puerta que estaba demasiado lejos de allí para sentirme a salvo.

Sentí un alivió, cuando no me impidió el paso de nuevo, al menos eso fue lo que pensé, sentí un fuerte brazo jalando sobre mi pecho, mientras una mano tapaba mi rostro con un trapo. Un fuerte olor se expandió dentro de mí mientras era absorbido por mi olfato, me perdí en la oscuridad.


Me comencé a sentir consiente, poco a poco mis ojos se fueron abriendo en ese cuarto sin luz, mientras el olor a cigarro u otra sustancia se metía de golpe a mi nariz. Todo parecía tan pesado, sentía que todo daba vueltas, mis parpados pesaban demasiado, me sentía tan mal, pero, tenía que salir de allí.

Intente pedir ayuda, mis palabras no eran más que estúpidos balbuceos. Aún confundido y sintiéndome morir, pude descubrir por mis síntomas que había usado cloroformo para dormirme. Lo que me decía que probablemente tenía cerca de una hora inconsciente.

Me levante de aquel camastro con esfuerzos a punto de caerme, todo a mi alrededor era inestable, esto duraría al menos un tiempo, tenía que salir antes de que mi captor o captores regresaran a por mí.

No pude dar más de dos pasos y caí, no podía sostenerme, aún así lo intente una vez más, hasta que sentí como un brazo me rodeaba para devolverme a la cama.

-será mejor que te quedes ahí- no reconocí su voz, pero si aquel peinado de Dragon.

-dee…me… ir…- Nada coherente podía salir de mi boca. Estaba demasiado asustado, le suplique una vez más - po...ff…oor…- se acerco y de pronto empecé a sentir su mano acariciando mi cabello, por un momento pensé que estaba empezando a tener alucinaciones, pero recordé que ese no era uno de los síntomas del cloroformo.

-de verdad lo siento… sólo no te resistas… será más fácil para todos- se paró de golpe, escuche sus fuertes pisadas avanzar hasta que desaparecieron tras el sonido de la puerta al cerrar.

Intente levantarme pero era muy tarde, mejor dicho no tuve oportunidad. Los pasos regresaban acompañados con otros.

-hahaha- una escalofriante risa se dejaba sonar por ese oscuro lugar. La reconocí, más de una ocasión había sido enviada para mí, más de una vez me había erizado la piel.


Caía al piso intentando salir de ahí, como pude me detuve de la cama, y ahí lo vi sonreír, era el chico del mohicano; el dueño de aquella risa; el chico al que todo mundo evitaba por miedo. Ahora entendía el porqué a todos esos rumores; ahora era yo quien vivía en carne propia esa sensación de estar frente aquel, aquel que no podía ser más grande que yo.

-Veo que sabes hacer tu trabajo, Jong, sólo por eso te daré tu recompensa, podrás divertirte primero-

¿Qué quería decir con eso? ¿Qué les había hecho para merecer ese trato? Ni si quiera parecían estar preocupados por mi padre, parecía que no pensaban en las consecuencias o era simplemente que no les importaba. Trague duro y los pensamientos de ser asesinado atacaron mi cabeza ¿acaso intentaban asesinarme? ¿cobrar algún rescate? ¿ o qué clase de juego macabro era esto?

-De..jame… ir-articule con mucha dificultad

Se agacho hasta que su cara estuvo muy cerca de la mía –No te puedes ir, no hasta que no nos hayamos divertido, no - Diciendo esto último mordió mi labio, lo había hecho sangrar, podía degustar ese sabor a fierro en mi lengua.

Rió estruendosamente haciendo que sus carcajadas penetraban mis tímpanos .Mi miedo se vio reflejado, temblé. Eso le divertía.

A pesar de que los síntomas comenzaban a bajar, necesitaría un par de horas para poder escapar de ellos, el terror se había apoderado de mí.

-¡Vamos Jonghyun!- Lo animo -yo también quiero divertirme, aunque tú te has ganado el honor de ser el primero- Decía el del mohawk , mientras me levantaba para tirarme como costal de papás en la cama, y comenzar a desvestirme. Fue ahí donde me di cuenta del significado de cada una de sus palabras.


¿No, no esto no me podía estar pasando a mí? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

-No, No, por.. favor- Le suplique.

-Ahh pobre de ti Lee Jinki, si tan sólo no fueras tan buen… como se dice… samaritano, jajaja- volvió a reír como si todo eso no fuera más que una pequeña broma.

Suplique una y otra y otra vez más. Sólo conseguía su diversión.

El rubio se acerco a mí, ahora ya me encontraba a desnudo y a su merced.

Asustado, era la palabra más mínima de todo lo que sentía…estaba a punto de ser ultrajado por unos malditos adolecentes enfermos. Sólo quería que esto terminará… quería despertar…



Jonghyn POV

Lo escuche llorar, lo vi temblando de miedo, suplicar... nada hice ni quise hacer; pues hacer algo significaba perder el roce de su piel… Sólo tenía que…

Me detuve antes de tocarlo.

Esto estaba mal, estaba haciéndole daño, estaba a punto de hacer algo que no tedría marcha atrás; estaba a punto de perder que me volviera a mirar como un ser humano.

Lo besé. Sentí sus inertes labios mientras sus ojos apretaban fuerte derramando lágrimas. Se estaba rompiendo, se estaba rompiendo y yo lo hacía con él.

Lo amaba, lo amaba tan egoístamente que prefería tenerlo así a nunca probar sus labios, a nunca sentir el roce de su piel, prefería ser yo el primero en tocarlo, prefería estar ahí antes de permitir que Kibum le hiciera aún más daño.

Mis dedos comenzaron a recorrer su piel. Me sentí un animal, con tan sólo tocarlo ya estaba demasiado excitado, lo deseaba tanto, aún más de lo que él idiota de key jamás podría imaginar.

Había sido muy duro esconder ese sentimiento, pero suficiente le haríamos ya por los caprichos de kibum, como para a eso, sumarle que su amante se había enamorado de él.

Pase mis labios por su piel, dando pequeños besos en él. Kibum no había tardado en bufar, no había tardado en protestar ante mis muestras de tacto, pero no me importaba, a pesar de lo que estaba a punto de hacerle, quería que el sintiera mi calor; quería que pudiera sentir que detrás de todo esto, yo, lo amaba.

Comencé a besarlo lentamente en el vientre hasta bajar hasta su virilidad, era mucho mejor de lo que imagine.

Mi lengua jugo en círculos con la punta de su grueso y grande miembro, él intentaba reprimir las sensaciones apretando las sabana. Sonreí, para luego comenzar a succionarle buscando despertarlo, mis labios se posaron lujuriosamente sobre su hombría subiendo y bajando lentamente.

Pude ver como sus ojos se apretaban aún más al contacto de mis labios, supuse que en esos momentos se odiaba por no poder controlar su naturaleza. Ya estaba duro, yo empecé a prepararme.

Sin más y aún sin que mi culo estuviera completamente abierto lo hice entrar. Sí, dolía, pero también valía la pena por aquella sensación.

Me moví y apreté tan duro como pude. Jugué con sus bolas, no pudo evitar soltar un gemido. Sonreí de nuevo.

Quería que gozara, quería enseñarle que tal vez en el fondo de todo esto no era tan malo… que… a quien intentaba engañar, esto apestaba, pero aún así era dueño de su cuerpo.

La idea me lleno de júbilo, comencé a mover a un más, gemí gustoso, estaba llegando hasta el fondo. El ya no podría reprimirlo, lo estaba empezando disfrutar; sus gemidos me hacían ponerme aún más duro de lo que ya estaba, era hora de…

Antes de que si quiera pudiera terminar de pensar en ser yo quien estuviera dentro de Jinki, él idiota de Key me había jalado para aventarme aún lado.

-Te dije que ibas primero, más no que tendrías toda la diversión- sonrió como siempre hacía cuando iba hacer alguna de sus peores travesuras, y fue cuando desde el suelo mire sus pantalones hasta las pantorrillas, mire sus manos jugando con su pene totalmente erguido, mientras se acercaba peligrosamente al chico desprotegido en aquella sucia cama. No era la primea vez que veía una escena parecida, pero esta ocasión era distinta; esta ocasión era peor que cualquier otra cosa.

Las palabras se fueron de mi boca, mi cuerpo permaneció inmóvil viendo como la única persona que había sacado sentimientos en mí, era brutalmente violada.

Lo penetro fuertemente. Jinki grito de dolor al mismo tiempo que no podía evitar llorar una vez más, Kibum arremetió duro una segunda vez.La escena le excitaba de una manera insuperable, no haría caso de su sufrimiento o llanto, al contrario, era un estímulo a su lujuria. Tape mis oídos para evitar escuchar sus gritos.

Las sucias sabanas blancas se habían pintado de rojo.

Key lo ultrajo tantas veces como quiso, lo lastimo hasta que sus ganas estuvieron más allá de ser saciadas; hasta que estuvo seguro de que le había quitado todo a aquel que le hiso pasar horas pensado en ese momento, aún si su único delito fuese ser un ser humano, un decente ser humano.

Una vez termino de cometer su delito, se vistió para salir por un poco de buena yerba, esa era su costumbre y no la perdería. Sin volver a mirar a su víctima, salió triunfante.

Yo estaba recargado en una de las columnas del cuarto, ni siquiera estaba seguro de haberme arrastrado hasta allí.

Me vestí para salir detrás de mi amigo, esa era la costumbre, eso era mi deber, pero no lo hice. No podía dejarlo así.

Me acerque a Lee Jinki lentamente. Sollozaba por el dolor que Kibum le había causado. Me sentí basura una vez más.

Como pude comencé a vestirlo, estaba tan destrozado, sentí miedo de lo que podría sucederle después de esto, comencé acariciar su cabello intentando calmarlo aunque no hubiera tal cosa que para esto, fue ahí cuando sus ojos se abrieron por primera vez desde que comenzamos hacerle eso, estaban completamente aterrados y llenos de lagrimas.-Perdón, perdón- lo abrace fuertemente. -No debí permitir esto, debí haber hecho algo- Jinki seguía mirándome, en sus ojos no había odio, más bien pedían ser guiados, estaba perdido y yo era el culpable.

Ahora no había marcha atrás, key había encontrado su más grande diversión y pasaría algún tiempo para que se cansara de ella. No podía prometerle que esto no volverá a suceder, pero siempre estaría junto a él. Porque en el fondo, yo era peor que kibum; peor, porque dejaría que lo volvieran a lastimar, peor, porque mi egoísta amor me pedía por él aunque tuviera que violarlo.

 
 
Current Mood: sick?
Current Music: Shadowplay- The Killers
 
 
 
Nyy
¡HOLA! S.O.S?? XD





Siento que ha pasado una eternidad desde el anterior comeback de SHINee ;-;




la paciencia ya no me alcanza para que regresen  ¡ya no!




osea primero fue en Mayo, q Junio, al final que el día de mi cumpleaños XD




que si tendré mi recompenza cofcoftoñocofof



que si al Dubu lo azotaron?




o  si al toñito lo bolsearon? XDDDDDD




Al final se que valdrá la pena


pero por ahora ya me chingaron xDD



WTF XDDDDDDD
 
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Nyy
25 June 2010 @ 06:23 pm
Onyoo


AL fin la Des me hiso la desta XDD
supongo que pondré cosos raros
tal vez imagenes del onho-onky-onhyun?
aish, nose :/
 
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