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25 August 2010 @ 03:14 am
[Oneshot?] Shadowplay  
Titulo: Shadowplay
Género: Yaoi/lemon/hard(?)
Duración: Oneshot
Rating: +18 (años)
Autor: Nyy (destiNyy)
Personajes: Jonhyun, Key & Onew
Couple: Onjongkey
Nota: Es el primer que publico aquí y está fuerte XD, eso creo.
El siguiente será onho *-*














“… Lo escuche llorar, lo vi temblando de miedo, suplicar... nada hice ni quise hacer; pues hacer algo significaba perder el roce de su piel… Sólo tenía que…”







 


SHADOWPLAY









Jonghyun POV incertidumbre



-¿qué rayos?-

Sudaba frío y corría sin rumbo totalmente desesperado.

-¡déjame, con una mierda!

Ese enorme bosque hacia que casi me encorvara; debido, aquel escalofrío que acaba de recorrer todo mi cuerpo. Casi caí 2 veces por culpa de aquella maleza y porque estaba totalmente drogado.

¿Cómo había llegado a ese sitio? ¿Dónde estaba él imbécil kibum y los demás? Eso no era para nada gracioso, si alguno de esos idiotas me estaba jugando alguna broma, me lo pagaría en serio.

-¡Imbéciles, déjenlo ya! ¡Están muertos!- El jueguito se estaba pasando de la raya. Estaba asustado.

-¡basta cabrones, déjenme ya!-

Entonces como si nada, lo vi venir. Corría hacia mí, no sabía que era, yo, sólo cerré fuerte los ojos. Mi hora había llegado y era mejor hacerlo con orgullo.

Antes de poder cerrarlos completamente y sentir ese dolor que carcomía todo mi cuerpo, tuve una breve imagen, una imagen que jamás olvidaría. Unos ojos llenos de lagrimas y dolor que me veían culpablemente”


-¡AHHH!-

Tenía una sensación extraña, como cuando acabas de soñar algo importante.

-¡huuy! ¿Qué te pasa bling?, ¿El hada de los sueños te asusto?-

¿Estaba soñando? ¿Nada de eso había sido real? Aquel frío erizándome los bellos y aquellos ojos parecían tan… tangibles; como ahora kibum frente a mí.

-Creo que exhale un poco de más- Dije casi seguro, después de la clase de pesadilla de la que me había despertado hace unos momentos.

-Pues más bien eso parecía…

Lo fulmine con la mirada antes de que empezara con su maldito gusto por fregarle la vida a los demás.

Odiaba los estúpidos comentarios que hacía, sólo para convencerse de que su vida apestaba menos que la de los demás.; odiaba tantas cosas de él; pero, aún así era el único con él que podía estar, con él que ser una basura no pesaba tanto, con él que podía cumplir algunos deseos y suprimir tantos de ellos.

Maldito kibum, me excitaba de sólo pensar que lo necesitaba tanto. En realidad no sólo era necesidad, después de tanto tiempo juntos, había un vínculo. Fuera el que fuera, le quería y por supuesto el maldito siempre se aprovechaba de ello.

Avente a la tipa que tenía junto a mí; con el cuerpo aún desnudo fui tras de él, y lo acorrale en esa pared color vino, color sangre, color perdición.

Lo besé.

La necesidad de rozarlo era tan grande como una buena sustancia y un poco de alcohol. Muchas veces era lo que me impulsaba a seguir con esta maldita vida. Lo tenía él, siempre dispuesto a mí.

-¡bastaaa!-

Su voz, su melodiosa voz que sólo dejaba sonar para mí, aquella que chillaba en mi oído cuando se sentía acorralado bajo de mí o cuando me exigía que lo penetrara más fuerte. Aquella voz de diva que tanto me enloquecía.


POV KEY

-Sabes perfectamente que hoy es un día especial, no podemos darnos el lujo de jugar, no por ahora- Dije, intentado recobrar el aliento después de ese beso.

Como me gustaba este rubio imbécil, me gustaba tanto.

Con muchos esfuerzos quite sus brazos que me tenían aprisionado, lance una sonrisa, al recordar de nuevo aquel “especial día”.

-Vamos, tenemos cosas que hacer- Le ordene, mientras pasaba encima de algunos estúpidos que yacían tirados en el suelo, producto de la orgía unas horas antes.

Lo dejé vistiéndose, mientras yo me acomodaba aquel estúpido uniforme, y acomodaba un poco mi más reciente mohicano.

Al fin tomaría aquello que deseaba desde hace mucho, puesto que, estaba acostumbrado siempre hacer, recibir o tomar todo aquello que me gustaba.

Ya no me dirigí a clases, la fiestecita de ayer nos había dejado inconscientes hasta las 6 de la tarde, sin duda tiempo para lo planeado. Sonreí de lado.

Atravesé el patio trasero hasta llegar el edificio de la biblioteca, lo quería ver de cerca.

Lo más importante que un cazador debe recordar: es conocer perfectamente el habitad de su presa, sus puntos débiles, sus fortalezas y cada pequeño detalle. En fin, no era algo por lo que debía preocuparme, hace mucho mucho tiempo que había esperado por este día, estar preparado era una obligación.


Despacio fue sopesando cada uno de mis pasos, mientras recorría la aburrida biblioteca. Tome uno que otro libro ojeándolo sin si quiera mirarlo y ahí lo vi, tan indefenso “pobre estúpido” pensé.

Me senté un rato algunas mesas cerca de él, estudie perfectamente cualquier factor que pudiera afectar nuestro plan, en realidad eran muchos y por cierto bastante obvios.

Él chico aquel no sólo era estudioso y bien querido por todos los estúpidos catedráticos del Instituto; además de ser hijo del mayor benefactor de esta estúpida cárcel, se las había arreglado para ser querido por bastante gente, aún con su estúpida actitud de nerd.

Sin duda ese era algo que me excitaba aún más.

Viéndolo ahí, solo, con esos lentes que lo hacían parecer aún más tonto de lo que ya era, con la bibliotecaria nuestra única barrera, me era casi imposible controlar mis ganas de ir hacía él.

Estúpido Lee Jinki, si tan solo no se hubiese atravesado en mi camino; si su estúpida moral no lo hubiese obligado en ir en ayuda de este idiota, nada de este estaría sucediendo.

Sí. Le tenía lastima.

Con el tiempo le había llegado a tomar un poco de estima, era difícil no hacerlo, al menos cuando conoces bien a Lee Jinki

Aún recuerdo perfectamente esa tarde; aquella después haber golpeado algún estúpido, ni si quiera recuerdo la razón por la que lo hicimos, sólo puedo tener en mi mente su rostro; su cuerpo protegiendo a ese bastardo de la lluvia, su enorme sonrisa y la forma en que lo miraba. Nunca envidie tanto a nadie. Quise regresar en ese instante y golpearlo de nuevo hasta que desfalleciera, hasta que hubiese borrado de su mente esa sonrisa, esa sonrisa que desde ese día quise sólo para mí.

Por supuesto sé que eso jamás pasaría.

No, con nuestra fama.

No, por lo que eso significaría

No, con él odio a todo lo que él representa

No, porque prefería mil veces ganar su miedo, ese miedo que jamás me perdería, aquel miedo que me haría su dueño.


-Ya está listo lo que me pediste- Jonghyun me despertaba de mi contemplación, de cuál acepte salir sólo porque ya podía saborear lo que venía, lo dejé a su cargo mientras me aseguraba de los detalles.



Onew POV

No pude evitar soltar un suspiro, el proyecto estaba terminado. Todas aquellas noches de desvelo bien habían valido la pena, si todo salía como esperaba, probablemente estaría a nada de entrar a la Universidad donde mi padre había estudiado, y sobre todo con meritos propios; no por ser el hijo del prestigioso Lee Sang Woo.

Comencé a recoger mis cosas y caí en cuenta que no estaba solo, lo que me pareció un poco extraño, esa era la hora en la que siempre solía abandonar la biblioteca y estaba seguro que nadie en al menos medio año, ni de cerca había visitado este lugar cuando el sol ya se había ocultado.

Di una mirada rápido y descubrí a un chico rubio mirándome. Ya lo había visto antes.

En la escuela sólo hay dos clases de personas a las que no puedes evitar reconocer: los populares y aquellos a los que todo mundo teme. Al menos eso es lo que he escuchado en mis casi ya 2 años en este Instituto. El chico con aspecto de Dragon es parte de ellos, pocas veces los he visto frente a frente, siempre tienen un aura de mirarte con odio y con algún otro tipo de sentimiento que no puedes llegar a reconocer.

De los siete que son: sólo ‘dos’ llevan el mando, no puedo recordar el nombre de ninguno, sólo su apariencia. ÉL otro parece un tanto más… simplemente no sabría cómo definir a esa clase de personas. Tal vez… como aquellas que te causan escalofríos; alto, piel como la leche, sus facciones le dan un aspecto un tanto femenino, más sólo en apariencia. Él rubio, que aún se mantenía en su lugar, aunque daba miedo, a veces parecía no ser tan frío como el otro.

Los vi por primera vez el día de mi traslado a este Instituto. Se encontraban riendo escandalosamente cerca de un alumno malherido; ambos me observaron mientras lo ayudaba para llevarlo a la enfermería. Supongo que desde ese día me volví una de sus personas menos favoritas, por lo menos eso parecía cada que llegábamos a estar cerca.

Me costaba admitirlo pero ambos eran demasiado atractivos, sabía que un chico no debería pensar algo como eso, mis padres, morirían si hubiesen escuchado mis pensamientos. No pude evitar mover la cabeza y comencé a guardar todo rápidamente; ocupar mi mente en cosas más productivas.

Me dirigí a la salida pero mis pasos fueron frenados por alguien, el chico rubio estaba delante de mí, me miró sonriendo de lado.

-Con permiso- Dije educadamente, mientras lo esquive para dirigirme a la puerta que estaba demasiado lejos de allí para sentirme a salvo.

Sentí un alivió, cuando no me impidió el paso de nuevo, al menos eso fue lo que pensé, sentí un fuerte brazo jalando sobre mi pecho, mientras una mano tapaba mi rostro con un trapo. Un fuerte olor se expandió dentro de mí mientras era absorbido por mi olfato, me perdí en la oscuridad.


Me comencé a sentir consiente, poco a poco mis ojos se fueron abriendo en ese cuarto sin luz, mientras el olor a cigarro u otra sustancia se metía de golpe a mi nariz. Todo parecía tan pesado, sentía que todo daba vueltas, mis parpados pesaban demasiado, me sentía tan mal, pero, tenía que salir de allí.

Intente pedir ayuda, mis palabras no eran más que estúpidos balbuceos. Aún confundido y sintiéndome morir, pude descubrir por mis síntomas que había usado cloroformo para dormirme. Lo que me decía que probablemente tenía cerca de una hora inconsciente.

Me levante de aquel camastro con esfuerzos a punto de caerme, todo a mi alrededor era inestable, esto duraría al menos un tiempo, tenía que salir antes de que mi captor o captores regresaran a por mí.

No pude dar más de dos pasos y caí, no podía sostenerme, aún así lo intente una vez más, hasta que sentí como un brazo me rodeaba para devolverme a la cama.

-será mejor que te quedes ahí- no reconocí su voz, pero si aquel peinado de Dragon.

-dee…me… ir…- Nada coherente podía salir de mi boca. Estaba demasiado asustado, le suplique una vez más - po...ff…oor…- se acerco y de pronto empecé a sentir su mano acariciando mi cabello, por un momento pensé que estaba empezando a tener alucinaciones, pero recordé que ese no era uno de los síntomas del cloroformo.

-de verdad lo siento… sólo no te resistas… será más fácil para todos- se paró de golpe, escuche sus fuertes pisadas avanzar hasta que desaparecieron tras el sonido de la puerta al cerrar.

Intente levantarme pero era muy tarde, mejor dicho no tuve oportunidad. Los pasos regresaban acompañados con otros.

-hahaha- una escalofriante risa se dejaba sonar por ese oscuro lugar. La reconocí, más de una ocasión había sido enviada para mí, más de una vez me había erizado la piel.


Caía al piso intentando salir de ahí, como pude me detuve de la cama, y ahí lo vi sonreír, era el chico del mohicano; el dueño de aquella risa; el chico al que todo mundo evitaba por miedo. Ahora entendía el porqué a todos esos rumores; ahora era yo quien vivía en carne propia esa sensación de estar frente aquel, aquel que no podía ser más grande que yo.

-Veo que sabes hacer tu trabajo, Jong, sólo por eso te daré tu recompensa, podrás divertirte primero-

¿Qué quería decir con eso? ¿Qué les había hecho para merecer ese trato? Ni si quiera parecían estar preocupados por mi padre, parecía que no pensaban en las consecuencias o era simplemente que no les importaba. Trague duro y los pensamientos de ser asesinado atacaron mi cabeza ¿acaso intentaban asesinarme? ¿cobrar algún rescate? ¿ o qué clase de juego macabro era esto?

-De..jame… ir-articule con mucha dificultad

Se agacho hasta que su cara estuvo muy cerca de la mía –No te puedes ir, no hasta que no nos hayamos divertido, no - Diciendo esto último mordió mi labio, lo había hecho sangrar, podía degustar ese sabor a fierro en mi lengua.

Rió estruendosamente haciendo que sus carcajadas penetraban mis tímpanos .Mi miedo se vio reflejado, temblé. Eso le divertía.

A pesar de que los síntomas comenzaban a bajar, necesitaría un par de horas para poder escapar de ellos, el terror se había apoderado de mí.

-¡Vamos Jonghyun!- Lo animo -yo también quiero divertirme, aunque tú te has ganado el honor de ser el primero- Decía el del mohawk , mientras me levantaba para tirarme como costal de papás en la cama, y comenzar a desvestirme. Fue ahí donde me di cuenta del significado de cada una de sus palabras.


¿No, no esto no me podía estar pasando a mí? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

-No, No, por.. favor- Le suplique.

-Ahh pobre de ti Lee Jinki, si tan sólo no fueras tan buen… como se dice… samaritano, jajaja- volvió a reír como si todo eso no fuera más que una pequeña broma.

Suplique una y otra y otra vez más. Sólo conseguía su diversión.

El rubio se acerco a mí, ahora ya me encontraba a desnudo y a su merced.

Asustado, era la palabra más mínima de todo lo que sentía…estaba a punto de ser ultrajado por unos malditos adolecentes enfermos. Sólo quería que esto terminará… quería despertar…



Jonghyn POV

Lo escuche llorar, lo vi temblando de miedo, suplicar... nada hice ni quise hacer; pues hacer algo significaba perder el roce de su piel… Sólo tenía que…

Me detuve antes de tocarlo.

Esto estaba mal, estaba haciéndole daño, estaba a punto de hacer algo que no tedría marcha atrás; estaba a punto de perder que me volviera a mirar como un ser humano.

Lo besé. Sentí sus inertes labios mientras sus ojos apretaban fuerte derramando lágrimas. Se estaba rompiendo, se estaba rompiendo y yo lo hacía con él.

Lo amaba, lo amaba tan egoístamente que prefería tenerlo así a nunca probar sus labios, a nunca sentir el roce de su piel, prefería ser yo el primero en tocarlo, prefería estar ahí antes de permitir que Kibum le hiciera aún más daño.

Mis dedos comenzaron a recorrer su piel. Me sentí un animal, con tan sólo tocarlo ya estaba demasiado excitado, lo deseaba tanto, aún más de lo que él idiota de key jamás podría imaginar.

Había sido muy duro esconder ese sentimiento, pero suficiente le haríamos ya por los caprichos de kibum, como para a eso, sumarle que su amante se había enamorado de él.

Pase mis labios por su piel, dando pequeños besos en él. Kibum no había tardado en bufar, no había tardado en protestar ante mis muestras de tacto, pero no me importaba, a pesar de lo que estaba a punto de hacerle, quería que el sintiera mi calor; quería que pudiera sentir que detrás de todo esto, yo, lo amaba.

Comencé a besarlo lentamente en el vientre hasta bajar hasta su virilidad, era mucho mejor de lo que imagine.

Mi lengua jugo en círculos con la punta de su grueso y grande miembro, él intentaba reprimir las sensaciones apretando las sabana. Sonreí, para luego comenzar a succionarle buscando despertarlo, mis labios se posaron lujuriosamente sobre su hombría subiendo y bajando lentamente.

Pude ver como sus ojos se apretaban aún más al contacto de mis labios, supuse que en esos momentos se odiaba por no poder controlar su naturaleza. Ya estaba duro, yo empecé a prepararme.

Sin más y aún sin que mi culo estuviera completamente abierto lo hice entrar. Sí, dolía, pero también valía la pena por aquella sensación.

Me moví y apreté tan duro como pude. Jugué con sus bolas, no pudo evitar soltar un gemido. Sonreí de nuevo.

Quería que gozara, quería enseñarle que tal vez en el fondo de todo esto no era tan malo… que… a quien intentaba engañar, esto apestaba, pero aún así era dueño de su cuerpo.

La idea me lleno de júbilo, comencé a mover a un más, gemí gustoso, estaba llegando hasta el fondo. El ya no podría reprimirlo, lo estaba empezando disfrutar; sus gemidos me hacían ponerme aún más duro de lo que ya estaba, era hora de…

Antes de que si quiera pudiera terminar de pensar en ser yo quien estuviera dentro de Jinki, él idiota de Key me había jalado para aventarme aún lado.

-Te dije que ibas primero, más no que tendrías toda la diversión- sonrió como siempre hacía cuando iba hacer alguna de sus peores travesuras, y fue cuando desde el suelo mire sus pantalones hasta las pantorrillas, mire sus manos jugando con su pene totalmente erguido, mientras se acercaba peligrosamente al chico desprotegido en aquella sucia cama. No era la primea vez que veía una escena parecida, pero esta ocasión era distinta; esta ocasión era peor que cualquier otra cosa.

Las palabras se fueron de mi boca, mi cuerpo permaneció inmóvil viendo como la única persona que había sacado sentimientos en mí, era brutalmente violada.

Lo penetro fuertemente. Jinki grito de dolor al mismo tiempo que no podía evitar llorar una vez más, Kibum arremetió duro una segunda vez.La escena le excitaba de una manera insuperable, no haría caso de su sufrimiento o llanto, al contrario, era un estímulo a su lujuria. Tape mis oídos para evitar escuchar sus gritos.

Las sucias sabanas blancas se habían pintado de rojo.

Key lo ultrajo tantas veces como quiso, lo lastimo hasta que sus ganas estuvieron más allá de ser saciadas; hasta que estuvo seguro de que le había quitado todo a aquel que le hiso pasar horas pensado en ese momento, aún si su único delito fuese ser un ser humano, un decente ser humano.

Una vez termino de cometer su delito, se vistió para salir por un poco de buena yerba, esa era su costumbre y no la perdería. Sin volver a mirar a su víctima, salió triunfante.

Yo estaba recargado en una de las columnas del cuarto, ni siquiera estaba seguro de haberme arrastrado hasta allí.

Me vestí para salir detrás de mi amigo, esa era la costumbre, eso era mi deber, pero no lo hice. No podía dejarlo así.

Me acerque a Lee Jinki lentamente. Sollozaba por el dolor que Kibum le había causado. Me sentí basura una vez más.

Como pude comencé a vestirlo, estaba tan destrozado, sentí miedo de lo que podría sucederle después de esto, comencé acariciar su cabello intentando calmarlo aunque no hubiera tal cosa que para esto, fue ahí cuando sus ojos se abrieron por primera vez desde que comenzamos hacerle eso, estaban completamente aterrados y llenos de lagrimas.-Perdón, perdón- lo abrace fuertemente. -No debí permitir esto, debí haber hecho algo- Jinki seguía mirándome, en sus ojos no había odio, más bien pedían ser guiados, estaba perdido y yo era el culpable.

Ahora no había marcha atrás, key había encontrado su más grande diversión y pasaría algún tiempo para que se cansara de ella. No podía prometerle que esto no volverá a suceder, pero siempre estaría junto a él. Porque en el fondo, yo era peor que kibum; peor, porque dejaría que lo volvieran a lastimar, peor, porque mi egoísta amor me pedía por él aunque tuviera que violarlo.

 
 
Current Mood: sick?
Current Music: Shadowplay- The Killers
 
 
 
snhiromisnhiromi on December 26th, 2010 06:20 am (UTC)
ummmm en 1 no soy pervertida & tengo una mente sana
¬¬ como le pudiste hacer eso a onew? D; pobre
pero hay continuacion de esto? XD
Nyy7nyy on December 30th, 2010 02:12 am (UTC)
Todas decimos eso, ok no XDD
Pues sólo salió así, no lo hice al proposito -del todo- yo amo mucho al lider, pero pfff, no sé.
No la hay, aunque igual adelante piense en hacer una segunda parte.
Gracias por leer <333
snhiromisnhiromi on December 30th, 2010 07:05 pm (UTC)
uuh hahaha XDDD
pzz espero ke hagas segunda parte porke esta muy bueno :P
kiero saber ke le pasa a onew Y___Y
estare al pendiente por si la continuas ^^
Nyy7nyy on December 31st, 2010 02:01 am (UTC)
Yo te aviso cuando haga segunda parte, ahora lo veo un poco dificil, así que lo más probable es que suba otra cosa en lo que lo continuo.
<3 ;)
Vaguivagui on February 5th, 2011 12:44 am (UTC)
vengo a hacer spam porque no habia comentado aqui 8D
sexy sexy sexy heheheheh
pideritzyki on November 2nd, 2011 09:54 am (UTC)
Love your site man keep up the good work